El audio con el que he ayudado a 15,323 hijas a inmortalizar las historias de sus padres.
(Aunque antes hayan fallado en el intento)
¿Llevas años diciéndote que deberías grabar las anécdotas que cuenta tu padre en las sobremesas…
y nunca lo haces?
A mí me ha pasado.
Mi abuelo era mi héroe.
Lo admiraba profundamente.
Comíamos juntos casi cada semana.
Me contaba historias que me dejaban clavado en la silla, y me concentraba a propósito para retenerlas.
“Esto es muy bueno. No me voy a olvidar.”
Intenté de todo.
Le insistí para que escribiera. Traté de grabar conversaciones con el móvil. Di por hecho que mi memoria bastaría.
Pero nada funcionó.
Después de 1 año, conseguí que escribiera tan sólo 2 páginas.
Y las borró del ordenador sin querer.
No las pudimos recuperar.
Y un día cualquiera, sin avisar, cenó con mi abuela, se sentó en el sofá, y nos dejó.
Hoy no tengo ni una grabación suya. Ni una carta.
Solo fotos que me recuerdan como era por fuera.
Pero nada de cómo era por dentro.
Y con las niñas, el trabajo, y el paso del tiempo…
He olvidado la mayoría de las historias.
Me duele en el alma pensar que mis hijas jamás podrán saber quién era realmente él.
Y cuando intento contar una de sus historias y no recuerdo los detalles, siento que lo estoy perdiendo otra vez.
Lo que no sabía entonces, pero que ahora entiendo, es que para guardar los recuerdos de alguien a quien amas, no se consigue insistiendo para que escriban.
Ni tampoco haciendo preguntas genéricas.
Todo eso les bloquea.
Se consigue sabiendo qué PREGUNTAS ENCIENDEN SUS RECUERDOS…
Y dejarles que respondan HABLANDO.
Como te decía antes, hay un audio que ha ayudado a algo más de 15,000 hijas a salvaguardar memorias importantes de sus padres y de la familia.
Recuerdos que desconocían por completo.
Dura menos de 10 minutos, y dentro verás:
→ Por qué los diarios se quedan en blanco, las apps se abandonan, y los ‘mamá, cuéntame cosas’ nunca funcionan. Y el tipo de pregunta que sí abre la puerta (tiene que ver con cómo funciona la memoria).
→ 3 preguntas concretas, diseñadas para activar recuerdos sensoriales, listas para copiar y mandar por WhatsApp esta misma noche. Con un mensaje de contexto para que no suene raro. Una de ellas, te lo aseguro, jamás se la has hecho.
→ Lo que pasa siempre después de mandar la primera pregunta (te adelanto que no es lo que esperas). Y por qué lo que guardes de esa conversación va a valer mucho más que la historia en sí.
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